SIOAS en tiempo de pandemia

Desde la aparición de la Covid-19 en nuestro país, se han manifestado todo tipo de cuestiones relacionadas con la sociedad. Una de ellas tiene que ver con la precariedad laboral.

Y es que según el Informe Cáritas publicado en abril de 2021, los meses de confinamiento representaron la agudización de una crisis social que se añadía a la crisis sanitaria y económica ya existentes y provocaba un impacto sin precedentes en las vidas de las personas.

 

Como se sabe, la precariedad laboral, ya existía en la época previa a la aparición de la Covid-19, y actualmente no sólo se ha cronificado sino que se ha transformado y amplificado.

A estas alturas, el solo hecho de tener un empleo no es sinónimo de protección y de quedar al margen de situaciones de exclusión social.

Al Servicio de Inserción Laboral (SIL) de la Fundació Tallers con la gestión de los Servicios Integrales de Orientación, Acompañamiento y Apoyo a la Inserción (SIOAS), generamos oportunidades sociolaborales para las personas con discapacidad y / o diagnóstico de Salud Mental.

El SIOAS es un programa que cuenta con la subvención del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat de Catalunya y la cofinanciación del Fondo Social Europeo.

De base, en el SIL gestionamos una Bolsa de Trabajo especializada en personas con certificado de discapacidad, actuando como de intermediación especializada entre las empresas que ofrecen puestos de trabajo y las personas que buscan un empleo, ofreciendo apoyos especializados y adaptados a las necesidades, tanto de las personas atendidas, como las empresas colaboradoras.

Con la persona siempre en el centro, desarrollamos Planes Individuales de Inserción para las personas con discapacidad y / o diagnóstico de Salud Mental del Vallès Occidental, en un marco de colaboración firmado con los ayuntamientos de Badia del Vallès y Barberà del Vallès.

 

Los resultados de esta temporada del programa SIOAS 2020 (junio 2020 – junio 2021) han sido marcados por la situación de crisis y precariedad:

Encuentran trabajo en Empresa Ordinaria un 40% de las personas participantes, de las cuales, el 70% son hombres y el 30% mujeres.

El 20% personas con discapacidad psíquica, el 46% problemas de Salud Mental y el 33%personas con discapacidad física.

Mantienen el trabajo en la empresa ordinaria un 23% de las personas participantes, de las que un 70% son hombres y un 30% son mujeres.

El 7% personas con discapacidad psíquica, el 50% personas con problemas de salud mental y el 43% discapacidad física.

 

Más allá de la inserción en la Empresa Ordinaria, el 83% de las personas participantes han mejorado su empleabilidad. Esto significa que o han encontrado trabajo en la empresa ordinaria o en un Centro Especial de Trabajo, o han tenido la opción de completar su formación o de realizar prácticas en empresas.

Pero la tarea del SIL va más allá. Para gestionar la situación causada por la pandemia del Covid-19, se adoptaron una serie de acciones, medidas y buenas prácticas, siempre poniendo énfasis en que la brecha digital no pusiera a las personas con especiales dificultades de inserción aún más en una situación de desigualdad social.

 

  • Se adaptan los canales de comunicación con las personas participantes, combinando la atención presencial con la virtual.
  • Se incrementa la intensidad de apoyos referentes a aspectos emocionales, debido a la situación de confinamiento, aislamiento social e incertidumbre, ya sea social y / o personal.
  • Se elaboran documentos y materiales diversos de apoyo en lectura fácil para favorecer la accesibilidad cognitiva de las personas atendidas. Los documentos tienen relación con asuntos de trabajo, salud, trámites administrativos, comunicados e informaciones oficiales, recursos emocionales, ocio en la red, manual de preguntas frecuentes, etc.
  • Se diagnostican las competencias digitales de las personas atendidas, permitiendo conocer el perfil tecnológico de cada una, con el objetivo final de capacitarlas para afrontar con mayor autonomía situaciones actuales y futuras que requieran el acceso y uso de las TIC.

Los datos de estudios como el del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) alertan de que las personas con menos recursos duplican los niveles de depresión y pensamientos negativos que la población de clase alta.

Este hecho es lo que también se ha observado en el último SIOAS, donde se ha detectado en las personas participantes que el año de pandemia está dejando un gran impacto en la Salud Mental en forma de apatía, frustración, desesperación e impotencia ante un futuro incierto y con un gran incremento de las desigualdades sociales.

La urgencia de las personas atendidas se centra en tratar de garantizar un mínimo de ingresos pero a la vez, debido a la situación de crisis, el mercado laboral ofrece muy pocas oportunidades laborales para las personas con especiales dificultades. Por ello, programas como el SIOAS toman una dimensión de importancia capital para que las personas con especiales dificultades no queden excluidas de la sociedad.

There are no comments

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart